miércoles, 13 de noviembre de 2013

Gato 猫 māo

Un gato de preciosa y esponjosa cola blanca nos recibe, solemne y altivo pero alegremente se frota por nuestras pantorrillas...parecía que la casa entera nos daba la bienvenida, un reflejo de sol que sale por la puerta de acceso al saloncito nos invita a entrar y disfrutar de ese ordenado mundo de libros y costuras, la suave cadencia de la pequeña fuente que decora la esquina mas oscura, también parece decir: 
Pasa, sientate y disfruta, la vida es bella.
¡Que ironía! La vida, su vida es lo que se ha ido. 
Hoy lo que nos a traído hasta este remanso de paz y armonía, es su ausencia. Nunca más será ella la que nos reciba, nunca más olerá a tarta de manzana y café recién hecho, nunca más se oirá su voz cantarina y vivaracha en cordial saludo...cuantas veces se nos pasaron las horas sentados en este cómodo rincón, charlando de tiempos y andanzas propias y ajenas, cuantos consejos recibidos, cuantas risas compartidas...
Ahora solo el delicioso murmullo del agua de la fuente nos dice: la vida sigue

1 comentario:

Anónimo dijo...

que preciosas palabras ...